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2015 Los trastornos del comportamiento y la conducta criminal son estudiados por estudiantes en la Sede Cali

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Los trastornos del comportamiento y la conducta criminal son estudiados por estudiantes en la Sede Cali

Investigación

Los trastornos del comportamiento y la conducta criminal son estudiados por estudiantes en la Sede Cali

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Estudiantes de la Facultad de Psicología sede Cali investigan sobre los trastornos del comportamiento y la conducta criminal
Cuando Diana Ríos y Karen Bolaños se encontraron en el Semillero Neurociencias, Clínica, básicas y aplicadas comenzaron a hablar sobre los trastornos del comportamiento y sobre la conducta criminal, fue entonces cuando notaron que tenían un interés común sobre lo que le sucede a algunos ciudadanos que viven directamente una situación de violencia. Iniciaron su búsqueda en libros y textos científicos para lograr darle sentido a lo que fue su ponencia sobre “Neuropsicología de la conducta criminal” apoyadas por el profesor Carlos Hurtado, presentada en la cuarta versión de Casa Abierta 2015 I.

“Para esta ponencia hicimos una investigación acerca de los índices de homicidios en todo el mundo, sin duda Latinoamérica es la más violenta, ubicando a Colombia en el primer puesto. Entonces empezamos a preguntarnos qué es lo que sucede en la mente de estas personas y a centrarnos en el pensamiento del victimario”.

Las estudiantes expusieron sobre la neuropsicología de la mente criminal, cuáles son los procesos cognitivos que están implicados, cuál es la explicación neuroanatómica y neurofuncional de la violencia. Se centraron en el  concepto de estrés postraumático, con la hipótesis de que las personas que han vivido en un contexto violento tienden a desarrollar una mente criminal.

“Expusimos que en la mente criminal hay procesos cognitivos implicados los cuales no se evidencian en una persona no violenta. Vimos que la tensión, la memoria, el control inhibitorio, son procesos que están relacionados y que de cierta forma tienen una alteración en los seres violentos. Corroborar o explicar la estrecha relación que hay del estrés postraumático con las personas que han vivido la violencia, que la han sufrido y cómo posiblemente pueden desarrollar o convertirse en una mente criminal. Partamos del hecho que en un acto violento siempre hay un victimario y una víctima. Nos damos cuenta que una vez el victimario fue víctima.
Cuando la persona tiene estrés postraumático, se ha encontrado que la amígdala cerebral tiene una sobreactivación por ende hay un nivel más alto de serotonina lo que hace que empiece a reaccionar de forma impulsiva y la persona no pueda autorregularse. Esta mente funciona así: al recibir el estímulo, la amígdala cerebral lo procesa y pasa a un sistema de regulación en la parte prefrontal y el córtex orbitofrontal se ve afectado y no se puede regular ese impulso agresivo y lo que hace es desencadenarlo en la conducta violenta. Los procesos cognitivos que se ven implicados son la memoria, la parte verbal y las funciones ejecutivas. Este es un tema de gran relevancia en nuestro país y exige se ahonde en investigaciones ya que los datos son muy pocos”.

estudiantes-PSI1.jpgCon el resultado de esta investigación se puede trabajar con aquellas personas que han sufrido algún evento traumático o padecen de estrés postraumático con el fin de prevenir una conducta criminal posterior. Esta propuesta la planteó el profesor Carlos Hurtado en su investigación sobre el tema, la cual presentaron las estudiantes en la ponencia. Se proyecta que en el Semillero se pueda corroborar esta investigación tomando muestras a personas que han vivenciado o estado en situación de guerra o violencia. 
Con esta ponencia las estudiantes construyeron un artículo, el cual se encuentra en revisión. Asimismo, fueron invitadas por la Universidad de Cundinamarca y por nuestra Universidad sede Bogotá para exponer los avances de esta investigación que surgió en el Semillero de Neurociencias, clínica, básicas y aplicadas dirigido por el profesor Carlos Hurtado, doctor en Neuropsicología Clínica, perteneciente a la Facultad de Psicología de la sede Cali.