Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
Inicio de sesión

2016 Los seres humanos estamos llamados a ayudar, independientemente de nuestro rol en la sociedad

Universidad Cooperativa de ColombiaCampus Ibagué-EspinalSala de prensa2016Los seres humanos estamos llamados a ayudar, independientemente de nuestro rol en la sociedad

Los seres humanos estamos llamados a ayudar, independientemente de nuestro rol en la sociedad

​Los seres humanos estamos llamados a ayudar, independientemente de nuestro rol en la sociedad

 

“Uno nunca tiene que olvidar de donde viene y de una forma u otra, lo que uno es en este momento como profesional se lo debe a la institución de donde salió; todos desde nuestra profesión tenemos algo que brindarle a la sociedad y como egresados nuestro trabajo es aun mayor, ya que debemos ayudar a abrirle las puertas a aquellos estudiantes que en este momento están en formación”
 
Deyanira Rojas Muñoz es una mujer de 44 años nacida el municipio de Anzoátegui Tolima en el año de 1972 y egresada de la promoción 2001 del programa de contaduría publica de la Universidad Cooperativa de Colombia sede Ibagué.
 
Creció en una familia conservadora de cuatro hermanos, su papá fue agricultor y su mamá siempre estuvo dedicada a los cuidados del hogar, afortunada de haber podido disfrutar de una niñez como cualquier niño lo hubiera deseado, llena de juegos y de integración familiar los domingos, una familia real y organizada como ella misma lo dice.
 
Sus estudios secundarios los realizó en un colegio comercial de la ciudad de Ibagué, desde ese momento descubrió su pasión por los números y decidió convertirse en contadora pública, hoy especialista en gerencia de mercadeo y siempre enfocada a trabajar en el área social y en organizaciones sin animo de lucro, que tienen como fin ayudar a las personas menos favorecidas.
 
El amor por la labor social la llevó a ser parte de la Fundación FUJASEM- Jóvenes en acción, constituida en abril del año 2009. Este proyecto nace a partir de la necesidad de acoger aquellos jóvenes recién egresados del bienestar familiar, los llamados hijos del estado, quienes al cumplir la mayoría de edad salen de esta institución sin las condiciones necesarias para integrarse a la sociedad, razón por la cual la mayoría de ellos terminan en la drogas y la prostitución.
 
La fundación tiene como fin acoger a estos jóvenes, darles asilo y brindarles las herramientas necesarias para que formen un proyecto productivo que les ayude organizarse económicamente en la sociedad. Deyanira define su labor dentro de la fundación, como un pacto social grande donde se ha podido dar cuenta que todavía hay mucho por hacer: “Es importante tener en cuenta que todos los seres humanos estamos llamados a ayudar a los demás independientemente del rol que tengamos en la sociedad, profesión, condición, si se tiene estudio o no, es muy satisfactorio darse cuenta que así uno no tenga nada, el solo hecho de poder escuchar a una persona puede estar salvando hasta una vida” afirma Deyanira.
 
Deyanira se muestra muy agradecida con la Universidad Cooperativa de Colombia, ya que en el momento en que decidió independizarse como profesional, recibió el apoyo y la asesoría necesaria por parte de la academia para poder montar su propia cooperativa de trabajo asociado, logrando un vinculo con las entidades sin animo de lucro de la ciudad de Ibagué y de esta forma pudo emprender su labor solidaria ayudando a aquellas personas que más lo necesitan.
 
En la pasada Jornada Nacional Alumni realizada el 27 noviembre del año 2015, Deyanira Rojas Muñoz recibió la orden al merito por servicios de parte de la Universidad Cooperativa de Colombia sede Ibagué, por la labor que ha venido realizando con la fundación y su aporte al programa Corazón Alumni que lleva a cabo la Coordinación de Egresados de la sede Ibagué. No disimula en sentirse elogiada y privilegiada por esta gran distinción que la ha hecho la universidad, pero también siente que es el resultado de todo ese trabajo que se ha venido realizando y que muchas veces nadie lo ve.
 
Ella dice “sentirse un instrumento para sensibilizar a la gente y vean que si se puede ayudar a los demás a través de proyectos que impacten los sectores en vulnerabilidad, porque los reconocimientos llegan pero la labor social nunca termina, siempre va a existir gente que necesita la ayuda de los demás.”​