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2016 Renovación del Registro Calificado del Programa de Derecho de la sede Pasto

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Renovación del Registro Calificado del Programa de Derecho de la sede Pasto

Renovación del registro calificado del programa de Derecho de la sede Pasto

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Un reto de formación jurídica por competencias y humana para la paz.  

Por: Mag. Hugo Armando Medina Chaves
Decano Facultad de Derecho sede Pasto 

​El programa de Derecho de la Universidad Cooperativa de Colombia sede Pasto, obtuvo por parte del Ministerio de Educación Nacional mediante resolución No. 7769 del 21 de abril de 2016 el registro calificado, que le permite ofertar el programa de Derecho por 7 años más (2017-2024). La diferencia está, en que, luego de 22 años de existencia del programa en la región, cuanta ahora con un reto mayor: la pertinencia en la formación por competencias de nuevos abogados y de la profesionalización a través de sus postgrados, de seres humanos que insistan y busquen de manera crítica el acercamiento del derecho hacia un país posiblemente menos violento y de mayor inclusión. 

La Universidad desde su proyecto institucional, le apostó al reto de introducir en sus programas currículos por competencias, ello quiere significar, en definitiva, que desea no restringir la capacidad de formación bajo esquemas tradicionales en los que muchos hemos sido formados, para comprender que las experiencias, los valores y el contexto de donde vienen las personas pueden ser aprovechados para una formación más humana, real y pertinente

El hacer parte de una Universidad multica​mpus de carácter nacional, con 17 sedes e igual número de programas de derecho, que siendo privada democratiza la educación al abrir sus puertas a población menos favorecida de los estratos 1 a 3, cuyos estudiantes provienen en gran mayoría de zonas y municipios periféricos, nos impulsa a pensar el fin ético de la educación. La obtención de un registro calificado que le permite a un programa seguir ofertándose y que cada vez según la propuesta que actualmente estudia el  Ministerio de Justicia y el Ministerio de Educación Nacional (2016) debe ser más exigente para instituciones que desean ofertar esta clase de programas debe pensarse, sin lugar a dudas en el actual contexto Colombiano y responder entre otros interrogantes, a uno de complejidad e importancia: la paz y el postacuerdo. 

La formación jurídica por competencias vista para el postacuerdo implica distintos retos, algunos de ellos son:

  • Reconocimiento de la voluntad de aprender por los estudiantes, pues representan el poco índice de población que logra insertarse en la formación superior. El papel activo debe encaminarse hacia el entendimiento de los puntos de acuerdo y disidencia por medio de  espacios académicos de discusión y de proyección hacia la sociedad que requiere formación de sus bases. 
  • Formar una comunidad académica reconocedora, analítica y crítica de la historia del conflicto, para que las decisiones y propuestas sean acordes con una realidad que necesita, respuestas coherentes. La universidad está llamada a ofrecer una reflexión teórica permanente, que construya respuestas válidas a preguntas sociales.
  • Ser competente, implica no solo recibir el conocimiento sino proponerlo, de ahí la importancia en los procesos de investigación social y participación sociopolítica. El reto de la pedagogía también se centra en minimizar la pereza y facilidad del pensamiento, requiriéndose para ello la voluntad de aprender y el apasionamiento al formar. 
  • Los espacios académicos deben transformarse a espacios propositivos, contextualizados, interdisciplinarios, que reten al derecho más allá de la norma y lo transporten hacia la historia, la sociología, la política, la economía, la antropología y la sicología. Un profesional del derecho no es competente en el marco de una justicia restaurativa y transicional, si piensa que la norma por ser norma debe aplicarse sin mayor juicio o si comprende que la represión y la simetría entre acción y pena es la única forma de solución y paz. 
  • Descentralizar las aulas de clases, hacia laboratorios sociales de experiencias significativas. El currículo es la sociedad y su complejidad. 
  • La investigación, la proyección social y la extensión debe ser pensada en las regiones. Fronteras como Nariño, un departamento conflictivo, sujeto activo en el marco del post acuerdo, hace que su propia dinámica responsabilice a la Universidad y a sus programas en una formación pertinente, e integradora de su diversidad cultural y étnica. Los espacios de construcción deben respetar y posicionar a los saberes populares en pro del empoderamiento de las comunidades. Nuestra facultad es y debe ser pensada en la región y proyectada hacia el mundo.
  • Las Universidades deben abrir sus puertas cada vez más hacia el entorno, dejar y permitir que sea la sociedad y sus grupos quienes compartan los conocimientos. El derecho como lenguaje se encuentra en el día a día, pero su lenguaje, no debe ser técnico o complejo, sino sencillo, lógico y humano. El derecho puede ser una herramienta que legitima la dominación o la libertad, de ahí que se debe ser consciente del fin ético de la educación.
  • La solidaridad, como perfil e impronta de nuestra institución, la posicionan como una institución liberal y laica, llena de principios y valores pensados desde y para la comunidad. Esta solidaridad se logra, con el trabajo académico pensado siempre en las organizaciones  y movimientos sociales. 

Reconocemos que la renovación del registro calificado por 7 años más, nos convoca a seguir formando profesionales con humanidad. La calidad como eje transversal de la institución ha hecho que en los últimos 5 años nuestro programa se fortalezca con sus procesos misionales, teniendo un grupo de investigación socio jurídico “La Minga” escalafonado en B ante Colciencias desde el año 2007, contar con el mayor número de investigadores Junior y Asociados de los grupos socio jurídicos de la región,  tener el único centro de Conciliación avalado en calidad por el ICONTEC en Nariño desde el año 2014, ofertar programas de postgrado pertinentes con la Paz, entre otros como la Maestría en Derechos Humanos y Gobernanza. 

El programa se caracteriza por su proyección social, internacionalización, posicionamiento de sus egresados y por su cuerpo profesoral altamente cualificado que cuenta con 49 profesores, de los cuales, 2 son PhD, 12 Doctores en formación y 23 Magister, todos vinculados mediante contratos laborales indefinidos y fijos, con pleno respeto de las garantías laborales. Estas metas han hecho que desde el 2014 el programa se encuentre en proceso de acreditación en alta calidad ante el Consejo Nacional de Acreditación CNA. 

Felicidades al grupo de trabajo de la Universidad Cooperativa de Colombia sede Pasto, a la comunidad académica integrante de la Facultad de Derecho por la obtención de la renovación del registro calificado. Ahora el reto consiste en mantener nuestras actividades misionales con calidad y ser conscientes del reto social que nuestro trabajo implica para una sociedad posiblemente más humana, inclusiva y justa, preparada para la paz.