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2013 De menos a más se construye futuro

De menos a más se construye futuro

​De menos a más se construye futuro 

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Las casas, los edificios y las calles de la cuidad se vestían con figuras navideñas, brillantes y coloridas, despertando en Hilda Lorena Usquiano, quien apenas era una niña, momentos de magia y felicidad. Metida en la iglesia como dice ella, celebraba sin falta las novenas al Niño Jesús, concentraba su tiempo en participar de las actividades que por aquella época se vivían, y que le permitieron conocer a la señora Lola Pérez García.

Hilda siempre se sintió muy cercada de la Universidad, pues desde 1998, acompañaba a todos lados a “Doña Lola”, trabajaba para ella, era su dama de compañía, su niñera y quien le realizaba el aseo en la casa. 

“Doña Lola me dijo que si quería trabajar en la Universidad y yo le dije que sí, eso fue en el 2005, esta labor resultó ser un “aseote” porque me tocó limpiar el bloque 8”. Al ver la magnitud del espacio, Hilda se sintió con susto; sin embargo, muy motivada asumió con responsabilidad su labor en servicios generales, mantenía impecables los espacios, con amor, como su segunda casa; trabajaba de 6 de la mañana a 6 de la tarde.

Con la visión de crecer, gracias a una beca que le fue otorgada, Hilda se formó como Técnica en Secretariado Ejecutivo, mientras hacía aseo en la Universidad Cooperativa de Colombia, sede Medellín. Allí habló con la directora Administrativa, Martha Lucía Arango Gaviria, en quien encontró apoyo, pues a los pocos meses recibió la mejor noticia, trabajar para la oficina de Admisiones y Registro.

Ahora, se desempeña como Auxiliar de Mercadeo y continúa con su formación académica, actualmente está cursando segundo semestre de la Técnica en Gestión Empresarial. Hilda se ha convertido en un ejemplo de admiración y superación, pues como dice ella “voy de menos a más”.

Esta mujer noble, disciplinada y comprometida es además, la columna vertebral de su hogar compuesto por su madre y abuela, quienes sienten profundo orgullo por ella, al ver sus ganas y capacidad de salir adelante.

Hilda no podía terminar de contar su historia sin antes decir: “en hora buena llegué a la Universidad Cooperativa de Colombia que se está transformando a través de la gestión del doctor César Augusto Pérez González, y a doña Lola, su tía: gracias infinitas donde quiera que esté”.