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2013 Pasemos del Estrés al Eustrés

Pasemos del Estrés al Eustrés

​​Pasemos del Estrés al Eustrés

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En las últimas décadas se ha hablado mucho del estrés laboral y de los efectos negativos que éste tiene sobre la salud física y mental de las personas, sin embargo poco se conoce o nada se hablado del estrés positivo o eustrés, el cual también puede derivarse del trabajo y que se presenta cuando encontramos un equilibrio entre las demandas de nuestro trabajo y nuestros recursos, repercutiendo positivamente sobre nuestra salud. Nuestro trabajo es uno de los pilares fundamentales de nuestra vida tanto por su significado profesional y personal, como por el tiempo que ocupa en nuestro día a día, por eso es importante que tengamos presentes los siguientes aspectos positivos.

  • ​El hecho de tener un empleo digno ha de considerarse como una posibilidad que nos brinda oportunidades, y no como un inconveniente.
  • El trabajo nos posibilita realizar tareas que nos hacer sentir útiles, eficaces, válidos y refuerza nuestro autoconcepto.
  • El trabajo nos permite tener un mayor número de relaciones personales, y  este contacto social trae consigo múltiples beneficios: cooperación frente a los problemas, apoyo emocional, desarrollo afectivo, entre otros.
  • Con nuestro trabajo contribuimos a la producción de bienes y servicios necesarios para el bienestar de otros individuos y grupos, que llegan a mejorar el bienestar de los demás. 

Alcanzar un estado de bienestar en el trabajo depende de factores organizacionales (las condiciones laborales, el nivel de exigencia en el trabajo, la autonomía y control sobre la propia actividad laboral, la creatividad que nos permite desarrollar, las relaciones personales con compañeros y directivos, etc.) pero también de factores personales. Nosotros mismos también podemos hacer algo para encontrarnos satisfechos en nuestro trabajo. Tratar de afrontarlo con positividad, buen humor y de forma proactiva y dinámica puede acercarnos en gran medida a ese estado de bienestar laboral que todos anhelamos. Organizar el tiempo y las tareas racionalmente, comunicarnos asertivamente con los demás, tratar de mantener un buen equilibrio entre vida personal y laboral, así como prevenir el estrés antes de que nos desborde, son acciones que podemos poner en marcha sin demasiado esfuerzo y que pueden resultar sumamente saludables a corto y largo plazo.

En definitiva, el trabajo puede hacernos sentir una mayor satisfacción vital por todas las razones aludidas, y una parte de esa satisfacción está al alcance de nuestra mano y depende de nosotros. Esperar a que llegue no es lo más recomendable, en cambio emprender una búsqueda activa y personal de un mayor bienestar laboral lo hará mucho más probable.

“Dichoso el que gusta las dulzuras del trabajo sin ser su esclavo”
(Benito Pérez Galdós)
Tomado de: http://betaniapsicologia.com