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2015 ¡A la Universidad Cooperativa de Colombia le debo todo lo que soy!

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¡A la Universidad Cooperativa de Colombia le debo todo lo que soy!

​​Pasajero sorprendente / Sede Villavicencio

 

¡A la Universidad Cooperativa de Colombia le debo todo lo que soy!​


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La historia del abogado Fabio Alberto Mendoza Hernández se divide en dos partes, antes y después de un accidente que cambió la perspectiva de su vida.                                                                                               Fabio nació en Granada Meta el 1 Septiembre 1987, en el hogar de Martha Lucia Hernández Ramírez y Fabio Alberto Mendoza Guevara, es el segundo hijo de cuatro hermanos, ingreso a la Universidad Cooperativa de Colombia el segundo periodo del año 2005, cuando las instalaciones de facultad de Derecho se encontraban en el Barrio Emporio, dice él que “no existían las instalaciones que hoy existen”, su historia académica lo demostraba como un buen estudiante, entregado a su carrera y al futbol, esta ultima una de sus grandes pasiones, pero  el 26 de Diciembre del 2008  su vida dio un giro inesperado. 

En fechas decembrinas los granadinos, tienen una costumbre que ha sido criticada y admirada, la de lanzarse desde el puente El Alcaraván… y así lo decidió uno de los amigos más cercanos de Fabio, expresando que sería bueno lanzarse desde allí, pues solían hacerlo en repetidas ocasiones, varios amigos se lanzaron de la manera más usual como se le denomina “de pies”; pero algunos entre ellos Fabio decidieron retarse y  lanzarse de cabeza, así fue, así lo hizo “chiqui” como suelen llamarlo, fue el primero que se arriesgó a saltar de esa manera sin medir consecuencia alguna, sólo viviendo un momento de amigos, sin suponer que este instante de esparcimiento y libertad lo dejaría prisionero para siempre en medio de una silla de ruedas.

Con un golpe que impactó  su columna y una fractura en la sexta vértebra cervical, porque la quinta y séptima se unieron destruyendo la sexta y perdiendo así la movilidad del pecho hacia abajo, todo en un salto … todo en un momento; solo podía girar su cabeza. En la clínica Marta de la ciudad de Villavicencio, un día después del accidente el médico le manifestó que no podía volver caminar, él en medio de su dolor preguntaba angustiadamente y en repetidas ocasiones que si podía volver a jugar futbol, sin poder creer aún que su destino sería otro y que estaría distante de aquellos días de compartir con amigos y un balón…sin percatarse en el momento el vuelco que daría su historia, su tiempo y la intensidad con la que se vería obligado a empezar a vivir. Los médicos repetían que ni siquiera lograría caminar.

La primera decisión que tomó fue encerrarse por dos años, dejó su faceta de estudiante a un lado, no podía salir a la calle tranquilamente, se sentía triste de no poder responder por sí solo, sí iba a tomar un taxi tenía que solicitar ayuda, sin mencionar que en repetidas ocasiones “no me llevaban porque los conductores temían que con mi silla pudiera ensuciar” agregó Fabio, en esos momentos de desconsuelo y desesperanza, el apoyo de sus padres y demás familiares fue el arma que agregó la fuerza y empoderó a este joven para reiniciar su camino.

Después de dos años decidió volver a la Universidad, la secretaria de la facultad de Derecho, le recomendó inscribir 4 materias por semestre mientras se adaptaba, al principio se le dificultaba escribir, sólo había aprendido lo esencial, lavarse los dientes, tomar las cosas, peinarse y realizar actividades básicas,  pero para él era un gran paso,  no había vuelto a escribir en todo ese tiempo  y cuando llego a la Universidad fue complicado por el número de  materias. Ahí fue donde decidió grabar a cada uno de sus docentes mientras explicaban los temas,  su mamá le obsequió una video cámara para que en ella proyectara las clases y así llegara a  casa a oírlas y entenderlas de una manera más sencilla. 

Fabio no contaba con que el  profesor Gaitán le indicara que no permitiría grabar más clases, si él mismo no tomaba la iniciativa de volver a escribir, obligando al estudiante a tomar la decisión de luchar por conseguir su sueño de ser profesional como cualquier oro, sin pensar que para él sería más complejo pero a la vez más meritorio si lo lograba. Ningún profesor tenía consideración conmigo agregó Fabio, todos los profesores le exigieron y demostraron que sus habilidades para el conocimiento eran igual que las de sus compañeros y que la desventaja sólo la tenía él si así lo quería sentir; en ese momento las grabaciones se suspendieron e inicio escribiendo despacio pero con mucha prisa.

Las prácticas profesionales las realizó en una inspección del Municipio de Granada y actualmente trabaja como Inspector de Policía, agradece el apoyo de su familia y de la universidad, se siente muy orgulloso  de la sede.

El día de su grado vestir la toga fue un momento muy especial, la atención de la Decana y del director César Pérez cuando apresurados bajaron del escenario principal para entregar el titulo, hicieron vivir en este abogado uno de los momentos más especiales y que marcaron para siempre su existencia, sentir el apoyo de los asistentes y graduandos es una imagen imborrable para él. Los profesores  “Hicieron de mi un profesional. A la Universidad Cooperativa de Colombia  Villavicencio le debo todo lo que soy. No me arrepiento de haber escogido la Universidad Cooperativa e incluso quiero hacer mi especialización en ella, me gustaría ser docente de la Facultad Derecho y así retribuir tanto que me ha dado la Universidad”. 

El accidente cambió la vida de este joven, porque no mencionarlo la mejoró, su actitud es colaborativa y positiva, busca ser feliz con lo que es y con lucha por conseguir sus objetivos, siempre acompañado de aquellos que estuvieron allí cuando más lo necesitó.