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2015 Andrea Álvarez Arroyave no pierde “ni un minuto” de su vida combinando deporte y medicina

Universidad Cooperativa de ColombiaSala de Conocimiento2015Andrea Álvarez Arroyave no pierde “ni un minuto” de su vida combinando deporte y medicina

Andrea Álvarez Arroyave no pierde “ni un minuto” de su vida combinando deporte y medicina

​​Pasajero sorpredente / Sede Medellín 


Andrea Álvarez Arroyave no pierde “ni un minuto” de su vida combinando deporte y medicina


 

 
  • Como alumna de Medicina, la joven concilia de forma exitosa la práctica deportiva y los  estudios médicos
  • Demuestra que es posible combinar  el deporte de alto rendimiento y la academia con el destacado  medallero obtenido en el Primer Campeonato Centroamericano abierto de Taekwondo
  • Aunque afirma que la exigencia académica en la Universidad Cooperativa de Colombia es altísima, el deporte ha favorecido su disciplina, responsabilidad y eficiencia con el uso del tiempo
 
Sin dudar y con una firmeza asombrosa para una persona joven, Andrea Álvarez Arroyave dice convencida que en sus 23 años de vida, 18 de actividad atlética y 4 de practicar taekwondo, jamás ha enfrentado la disyuntiva de escoger entre estudio o deporte.

Regreso de Nicaragua hace poco con dos medallas de oro y una de bronce obtenidas tras enfrentar deportistas de talla mundial y ser evaluada por árbitros internacionales durante el Primer Campeonato Centroamericano abierto de taekwondo.

En su caso las preseas confirman que con esfuerzo, disciplina, constancia, amor y pasión por las actividades paralelas que desempeña, es posible ser más que bueno en el desempeño… Ella prueba que cuando hay enfoque  en las decisiones de vida, la excelencia es probable y posible y señala que es "es difícil, aunque no imposible, equilibrar las horas de estudio y entrenamiento".

Andrea Álvarez se encuentra en el séptimo semestre de Medicina en la Universidad Cooperativa de Colombia, profesión que decidió estudiar siguiendo el ejemplo de su padre, médico en ejercicio. Asiste con frecuencia al consultorio paterno para apoyar pequeñas cirugías y ofrecer atención a los pacientes que buscan diagnóstico y solución a sus dolencias.

Su padre también fue el modelo en la elección del taekwondo. Creció viéndolo practicar el arte marcial y quiso emularlo desde temprana edad. Sin embargo un accidente que a él le causó una fractura craneal generó en su madre tal temor, que según la deportista evitó que siendo menor de edad, Andrea siguiera el paso paterno y solo hasta cumplir la mayoría de edad, pudo adentrarse en el adiestramiento de la técnica de combate coreana.

Además de los afectos filiales, el otro factor que ha facilitado la práctica deportiva es su novio. Es su entrenador. Con respecto a ese tejido de respaldos que tiene afirma: "Mis padres me apoyan en todo lo que tiene que ver con deporte y estudio. Mi papa me colabora en las cosas académicas. Mi novio ha sido un gran apoyo porque él me ha enseñado la disciplina. Como mi entrenador me exige mucho para que me vaya bien en el estudio y en el entrenamiento".

A la red de apoyos agrega la Universidad porque "no he tenido problemas entre las prácticas y los entrenamientos porque casi siempre entreno en la noche y no se cruza con los horarios de la academia. Cuando tengo algún campeonato me han dado los permisos para poder salir".

Con respaldo y su pasión por el deporte llegó al Primer Campeonato Centroamericano Abierto de Taekwondo que se llevó a cabo en Managua, Nicaragua, a finales de junio. Dos preseas de oro y una de bronce evidenciaron su madera como deportista de alto rendimiento que combina, con éxito, estudios profesionales y deporte competitivo.

"Todo este año ha sido de campeonatos duros porque estamos participando en un ranking para entrar a la selección Colombia y participar en el mundial que se realizará el próximo año en Perú. Este campeonato –en Nicaragua- era muy especial e importante  -porque- debía ir bien preparada física y mentalmente", enfatiza al explicar la importancia de su participación en el evento Centroamericano.

El rostro mulato y con una sonrisa que ilumina la conversación, se torna serio cuando explica por qué es positiva una práctica deportiva: "te da mucha disciplina en lo que haces, te hace más constante, con más orden en las cosas, preocupado por cumplir a tiempo con los deberes".

Insiste en la trascendencia de aplicar los aprendizajes del deporte que le sirve en la Medicina "porque es muy difícil entrenar 4 a 6 horas diarias y después llegar a la casa, no acostarse, no comer bien por hacer las tareas y leer documentos para el día siguiente. Otra cosa que me gusta mucho y me enseña el deporte es que tengo que ser muy eficiente con mi tiempo…no puedo desperdiciar ni un minuto de mi vida".

En ese sentido destaca "el trabajo en equipo. Es muy importante porque nosotros como deportistas nos debemos apoyar el uno al otro, al igual que en la medicina, hemos de estar unidos para ser más eficientes a la hora de atender un paciente".

En esta interpretación del peso específico que tiene combinar dos actividades exigentes, agrega el aporte de la Universidad. "Nos exigen que seamos buenos estudiantes, que  nos estemos actualizando, que seamos responsables con las cosas porque también se necesita mucha responsabilidad".

Conocer la seriedad, jovialidad, madurez, esfuerzo y constancia de Andrea Álvarez Arroyave, genera la certeza que serán muchas las veces que la chica de ojos grandes, sonrisa aún más amplia y profesionalismo, dará satisfacciones médicas y deportivas a su familia, a la Universidad y a la región Antioqueña.​