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2015 Actividad física, enfermedades cardiovasculares y organización de las ciudades

Universidad Cooperativa de ColombiaSala de Conocimiento2015Actividad física, enfermedades cardiovasculares y organización de las ciudades

Actividad física, enfermedades cardiovasculares y organización de las ciudades

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Opinión


Actividad física, enfermedades cardiovasculares y organización de las ciudades


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Jesús Iglesias Acosta
Médico
Magister en Fisiología
Investigador
Docente de la Sede Santa Marta y de la Universidad Libre Seccional Barranquilla
Director del grupo de Investigación en Medicina y Cirugía, en la línea de Investigación de factores de Riesgo Cardiovascular.



En Colombia, como en otros países del mundo, las Enfermedades Cardiovasculares (Infarto agudo del Miocardio, Accidente Cerebrovascular e Hipertensión Arterial), constituyen la principal causa de muerte. Entre los factores de riesgo para padecerlas se encuentran el sedentarismo, la obesidad, la diabetes mellitus y el estrés psicosocial, estados del ser humano en los que la actividad física tiene un papel preponderante como reductor de sus efectos deletéreos, por eso el personal de salud la recomienda de manera individual a todos los pacientes, y las secretarías de salud se esfuerzan por desarrollar programas vinculantes que buscan incrementarla en la comunidad general (Muévete Bogotá;  Distrito con Calidad de Vida para todos, Santa Marta;  Barranquilla saludable; Canas al aire, Medellín, etc.); sin embargo, son solo fracciones muy pequeñas de la población las que acogen esta recomendación. Entre los factores que afectan la adherencia a la actividad física se cita la falta de lugares adecuados (parques, zonas peatonales, etc.), la inseguridad delincuencial y el riesgo de sufrir accidentes de tránsito o caídas, todos relacionados con la organización de las ciudades. 


 Salud pública sala de conocimiento Med y Cir.jpgEn este sentido, en países como  Estados Unidos,  Reino Unido y Australia, se ha dirigido la atención hacia la transformación de las ciudades en caminables, un modelo que ha mostrado resultados positivos para el individuo, la familia y la comunidad en general; entre otros: Las personas caminan más, lo cual ayuda a prevenir factores de riesgo cardiovascular, además de mejorar el estado de ánimo y el rendimiento mental; en los niños se desarrolla el hábito de caminar;  reducción de las caídas en los adultos mayores, con la consecuente actitud positiva de ellos hacia esta actividad; menor riesgo de sufrir accidentes de tránsito y disminución en la inseguridad delincuencial. 


Es notorio que entre la búsqueda de alternativas para disminuir las muertes por enfermedades cardiovasculares, el modelo de ciudad caminable implementado en estos países desarrollados se constituye en referente importante para la organización de las ciudades en países de Latinoamérica, teniendo en cuenta lógicamente las adaptaciones necesarias, dadas las diferencias socioeconómicas.

Una ciudad caminable se caracteriza por tener: 


1. Aceras con espacio suficiente para caminar sin problemas
2. Calles fáciles de cruzar
3. Conductores de vehículos que respetan a los peatones
4. Reglas claras de seguridad peatonal
5. Ambientes que motivan para caminar
6. Escuelas, centros de salud, centros comerciales y sitios de esparcimiento localizados en áreas cercanas, de tal manera que se pueda acceder a ellos caminando. 

El marco teórico en el cual se circunscribe el modelo de ciudades caminables corresponde al del Nuevo Urbanismo, corriente urbanística que surgió en los Estados Unidos para el final de los años 70 como una propuesta que favorece una comunidad más integrada y cohesionada donde cada habitante tiene más oportunidades para vivir sanamente.

¿Es posible organizar las ciudades en Colombia con base en el modelo de Ciudad Caminable?

Para eso es fundamental la voluntad política, que los administradores de las ciudades modifiquen el enfoque de sus modelos de desarrollo, de tal manera que se priorice al peatón sin perjuicio de la movilidad vehicular ni del desarrollo urbanístico ni  industrial de las ciudades y además, emprender actividades cuyo propósito sea el de detectar sitios que  vulneran la seguridad del peatón y seleccionar puntos clave que no se ajusten al concepto de “comunidad caminable”, para intervenirlos; y hacer educación con los habitantes y conductores de vehículos