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2015 La piel: un aliado que la raza humana debe cuidar

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La piel: un aliado que la raza humana debe cuidar

​Salud 

La piel: un aliado que la raza humana debe cuidar​

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José Luis Villarreal Camacho
El profesor Villarreal se desempeña como profesor de Biología Molecular en la Universidad Cooperativa de Colombia e investiga cómo detectar microorganismos de difícil aislamiento por técnicas moleculares.
José Luis Villarreal Camacho, Microbiólogo, M. Sc. Docente Biología en la facultad de medicina durante siete años. Docente Investigador. 
jose.villareal@campusucc.edu.co​




El principal factor de riesgo para desarrollar un cáncer de piel es la exposición prolongada y durante mucho tiempo a los rayos ultravioleta procedentes de la luz solar o de fuentes artificiales de luz, tales como los lechos de bronceado y las lámparas solares pues estos últimos son tan peligrosos como la radiación solar. Muchos estudios han detectado que el color de pelo y ojos claros, el color de piel blanca, la presencia de pecas, la capacidad de quemarse al sol (fototipo I y II), la exposición solar intermitente en la niñez, quemaduras solares en la niñez, la presencia de lunares de apariencia rara y el hecho de que otros familiares hayan padecido esta enfermedad, constituyen factores de riesgo para el desarrollo del cáncer de piel. 

La venta ambulante, la pesca artesanal y el mototaxismo son actividades laborales que exponen a sus practicantes a radiación solar ya que dichos rayos pueden producir mutaciones que se acumulan en el ADN de las células de la piel y contribuyen a que el número de nuevos casos de cáncer de piel en Colombia aumente levemente. 

En la población de piel blanca, el cáncer de piel es la forma más frecuente de cáncer. Los individuos de raza afroamericana desarrollan melanoma con una frecuencia veinte veces menor que los de raza blanca y los hispánicos experimentan un riesgo de presentar cáncer de piel seis veces inferior que los caucásicos ya que existe una fuerte correlación entre la latitud y la pigmentación de la piel y/o radiación UV ya que la melanina es un pigmento producido exclusivamente por las células de la piel y es la responsable del color moreno de la piel, de ahí las diferencias de color de una población a otra, explicadas por la diversidad de la distribución geográfica de la pigmentación cutánea en la especie humana.

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Hace unos 16 mil años, cuando los glaciares retrocedieron, las poblaciones que se habían refugiado se mezclaron con gente de Asia y África para recolonizar la región que volvió a ser habitable. Desde entonces, el color de piel ha estado bajo una fuerte presión selectiva y es conocido que las poblaciones humanas que migraron de África a otras regiones con bajos niveles de exposición solar, experimentaron un descenso en la función de los genes que determinan la pigmentación o bien fueron seleccionados, por selección natural, determinados individuos para tener descendencia o hijos con una pigmentación más clara. 
    Fotografía tomada del laboratorio de Biología Molecular de la UCC sede Santa Marta.

La extensión en todo el mundo de la población que padecía mutaciones en los genes que son  responsables de los bajos niveles de pigmentación, es atribuible a la conquista del nuevo mundo  durante el período comprendido entre el siglo XVI y el siglo XX. Actualmente Colombia presenta un alto índice de mestizaje producto de la dinámica de su historia pues se sabe que la expansión europea colonizo que el nuevo mundo trajo consigo aproximadamente unos cinco millones de africanos en calidad de esclavos, los cuales a su vez tuvieron descendencia con los amerindios que se encontraban en las américas.

A pesar de todo lo descrito anteriormente existen medidas sencillas y económicas para evitar el cáncer de piel. No exponerse por mucho tiempo a luz solar, tomar sol en la mañana o en la tarde, protegerse con un bloqueador solar y el uso de ropa que cubra la mayoría del cuerpo. La dieta también influye en una buena salud, por ejemplo tomar jugos de fruta naturales ricos en agentes anticancerígenos. Evitar el elevado consumo de alcohol, abandonar el hábito de fumar y evitar consumir alimentos ricos en agentes cancerígenos como las carnes frías y las carnes quemadas.