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2016 El Mundo está en Nuestras Manos

El Mundo está en Nuestras Manos

​​​Cambios Climáticos​

El Mundo está en Nuestras Mano

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Mónica María Rosas Martínez ​

Profesora
Ingeniera Industrial - Magister en Administración Económica y Financiera
Profesora de Ingeniería Industrial sede Pasto



Si bien las variaciones climáticas han existido desde los orígenes de la tierra, la comunidad científica reconoce que las consecuencias que vivimos actualmente, poco tienen que ver con causas naturales, ahora el factor principal es el hombre. 

Se acusa a las grandes industrias como los principales promotores de esta problemática, sin embargo las actividades del común de la gente en su cotidianidad son las que cada día toman un mayor peso como las causantes o remediadoras frente a los cambios climáticos.
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     ​Imagen tomada de: http://bit.ly/1ltYxQz​ ​

Con nuestros hábitos diarios y desde nuestros hogares podemos ser elementos claves para, al menos, detener el drástico incremento del cambio climático, y mitigar las consecuencias de éste. 

La actividad antrópica desmedida, en si se manifiesta en la producción acelerada de insumos y alimentos para consumo, las ansias de enriquecimiento y notoriedad han desatado la atención del propósito primario de estas acciones. Debemos balancear nuestros hábitos de consumo, con esto podremos, por ejemplo, disminuir el ritmo de la utilización de recursos naturales y de la actividad productiva desmedida.

No se trata de privarnos de las comodidades que ofrece el medio, sino adaptarlas y usarlas de manera que genere menos impacto; piense por ejemplo, si usted se desplaza solo en su vehículo, la cantidad de CO2 emitida se divide por 1, pero si usted viaja con el cupo completo, la misma cantidad se divide entre 5, siendo la misma cantidad emitida, la proporción por persona disminuyó, así usted evitó que 4 personas usarán un vehículo adicional que generaría 5 veces la cantidad emitida.

Así mismo podemos empezar con la disminución del consumo de energía eléctrica, con el uso de electrodomésticos de bajo consumo o por ejemplo el desecho de aquellos en mal estado que consuman más;  la utilización de medios de trasporte poco contaminantes como la bicicleta o vehículos con motores eléctricos; el bajo consumo de plásticos, llevando por ejemplo su propia bolsa de tela al supermercado; el cambio de los productos químicos que usualmente utilizamos para la limpieza del hogar por productos biodegradables, y un sinfín de buenos y pequeños hábitos que de a poco contribuyen a la recuperación de las condiciones climáticas ocasionadas por el calentamiento global y la descontaminación de las fuentes hídricas.

Vuélvase consiente de sus hábitos, y recuerde que pequeños cambios pueden marcar grandes diferencias.