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2016 Hancel Moran un campeón por siempre

Hancel Moran un campeón por siempre

Pasajero Sorprendente

​Hancel Moran un campeón por siempre

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La historia de este amante del deporte inicia en Ciénaga, por el año 1995, hijo de Balbina Pérez y Javier Morán, estudió toda su vida en el Colegio María Montesori, donde comienza su amor por el deporte, además de ser un niño muy trabajador, él atendía en sus ratos libres una sala de videojuegos y se inventaba cualquier actividad que le generara un ingreso económico.  

En cuanto a lo académico, según su hermano Javier Morán, Hancel no era muy aplicado, pero le iba bien.

Le interesaba la lectura de temas como la anatomía, biología, tecnología, deportes y motos.

"Hancel era inteligente, pero esa inteligencia la utilizaba cuando algo era de su interés (risas), era muy sagaz, no confiaba mucho en las personas y muy pocos tuvimos la fortuna de descubrir quién era él en el fondo", dijo su amiga Katty González.

EL DEPORTE

Iniciando su adolescencia Hancel, aunque no pareciera por como lucía, era más bien gordito y sufría de bullying en el colegio por parte de sus compañeros, fue precisamente el  ser objeto de burla lo que lo impulsó a cambiar de hábitos alimenticios, asistir al gimnasio , todo con mucha dedicación y leyendo mucho sobre el tema fitness, práctica que lo llevó a ser campeón en esta cultura de salud y figura física, generando así admiración en su natal Ciénaga.

Cuenta su hermano Javier Moran Pérez, quien para la época era pesista, que Hancel comenzó a interesarse por el tema del deporte, le preguntaba mucho al respecto y el al ser el hermano mayor, lo fue instruyendo al respecto, pero Hancel era tan intenso en todo lo que hacía que rápido el alumno superó al maestro, dice Javier que a los 15 años ingresó a un gimnasio que quedaba al lado de su casa  y desde ese momento su vida cambió para siempre.

Poco tiempo después y con un rigor estricto en el gimnasio, comenzó a investigar por los estilos de vida saludables y empezó a cambiar físicamente hasta encontrarse con Jairo Rendón, un experto entrenador quien ha preparado a varios jóvenes que han salido campeones a nivel nacional e internacional.

En ese momento y ya graduado de bachiller, Hancel inicia sus estudios profesionales en la Universidad, alternando la psicología con las pesas, y su vida comienza a cambiar al resultar campeón de varios torneos a los que asistía.

El pasado 7 de mayo, el deportista había participado en un evento nacional en Cali, lugar en el que obtuvo dos medallas de oro en las modalidades press de banca y sentadillas y dos medallas de plata en sentadillas en la categoría de 93 kilos.

Además, se venía desempeñando extraordinariamente en esta disciplina, pues obtuvo primer y segundo lugar en el III Campeonato Nacional de Potencia-Powerlifting, realizado en Valledupar el pasado 18 de marzo.

Katty González amiga incondicional de Hancel aseguró que en el ámbito deportivo era una persona súper apasionada y llevaba una vida muy organizada.

Por su parte Meliza Madrid dijo que ella y sus amigos siempre lo apoyaron en sus torneos y que el gran sueño de Hancel era ser campeón mundial o ganar un torneo internacional, pues "era lo que le apasionaba", dijo.

"Él era muy organizado, planificaba sus actividades deportivas, académicas y era muy minucioso con su tiempo, no dejaba que nada se le escapara de su rutina", dijo Meliza Madrid.   

Una anécdota que recuerdan sus tres amigas Lina Hurtado, Meliza Madrid y Katty González era que a Hancel le encantaban los planes sanos, ir a comer, ir a cine y caminar en la playa a cualquier hora del día.

"Siempre hacíamos planes de comer, pero mientras nosotras comíamos pizza, helado o comidas rápidas, él nos sorprendía pidiendo alimentos saludables", aseguraron.

Estudiante de Psicología se vistió de oro y plata en levantamiento de pesas

SU CARACTER


Desde pequeño una de las características que más destacaba a Hancel era su respeto, cordialidad y forma de ser con las personas, y desde temprana edad se le vio ese espíritu emprendedor, que lo acompañó hasta el día de su deceso.

Una de las anécdotas más divertidas de su niñez, con escasos siete años, Hancel vio que para las fiestas de Ciénaga las personas alquilaban los baños, viendo una oportunidad de negocio, se consiguió dos royos de papel higiénico, y se paró afuera de los baños de la tienda de la abuela y cobrar por el uso de estos, consiguiendo para aquella época cerca de 600 mil pesos.

"Hancel desde pequeño fue muy inquieto y poco obediente, le decíamos lo que debía hacer y no hacía caso, era voluntarioso y esta actitud tal vez fue lo que causó este terrible desenlace", aseguró su hermano Javier Morán.

Otra de las características y tal vez la que más van a extrañar su familia y amigos era el cariño y bondad que expresaba a los más cercanos, cuenta su hermano que en la familia no solían ser cariñosos entre sí, pero Hancel le dio un giro a esta característica familiar, cuando empezó a expresarle sus sentimientos a sus padres y hermanos con palabras como te quiero, me haces falta, te amo, te extraño, sentimientos que sin duda quedarán en el corazón de sus allegados.

De acuerdo con Katty González, Hancel era un chico apasionado, un niño con mucha visión de la vida, una persona que cuando quería algo lo conseguía como fuera.

Él era un joven que sacaba tiempo para todo, trotaba, practicaba pesas, jugaba rugby, estudiaba y aun así, sacaba tiempo para compartir con quienes más amaba, su familia y amigos.

"Una de las cosas de admirar era su empeño por alcanzar lo que quería a pesar de los obstáculos que se le antepusieran y uno de los recuerdos más hermosos que nos llevaremos por siempre de él, era su forma de ser, siempre con su sonrisa de oreja a oreja y sembró en nosotros una semilla de alegría", aseguró su amiga Katty González.

Otra de las amigas y con quien compartió mucho tiempo es Lina Hurtado, quien describe a Hancel como una ser humano íntegro y reservado con las personas con una gran capacidad de sacarle sonrisas a su grupo de amigos cuando pasaban por momentos difíciles.

En cuanto el amor o el éxito con las mujeres, Hancel tenía no una, sino tres "Ángeles de Hancel"- haciendo relación a la película los ángeles de Charly-, que lo cuidaban y aconsejaban, Meliza Madrid, Katty González y Lina Hurtado quienes escuchaban una a una las historias de amor que nacían en el corazón de este deportista.

Cuentan sus amigas que había algo curioso en él, que a pesar de ser tan atractivo, de hacer ejercicio y tener un cuerpo atlético, le daba pena que le vieran el cuerpo o sus amigas lo piropearan.

"Hancel expresaba lo que sentía a su grupo de amigos, y muy rara vez se molestaba por cosas, pero nunca dejó de ser ese ser cariñoso y atento", aseguraron sus amigas.

Cuentan que su forma de ser hacía que las otras personas se moldearan de acuerdo a las situaciones, y poco y poco sus más allegados terminaban agradeciéndole los cambios positivos que generaba.

"Nos enseñó a aprovechar a las personas con las que compartimos, a amar, a dar todo por quienes nos rodea, y tenía la capacidad de ser muy discreto, nunca cambió su esencia, siempre fue él, feliz", aseguró Lina Hurtado.

SU AMOR POR LAS MOTOS

Otro de los grandes amores de Hancel era las motocicletas, vehículos que como muchas cosas en su vida le empezaron a interesar por su hermano mayor. 

"Como era su hermano mayor, empecé a enseñarle a manejar carro y moto, cuando lo hizo se apasionó tanto que hasta conseguía recursos, vendiendo comida para darse gusto y comprar una moto", aseguró.

Dijo que los padres siempre le advertían sobre los peligros de la velocidad y por todos los medios trataron de evitar que comprara la motocicleta, hasta el punto de que el hermano le ofreció regalarle un carro a cambio de que el dinero de la moto se lo diera a su mamá, pero nadie le quitó la idea.

"La pasión por las motocicletas de alto cilindraje comenzó viendo un grupo de motociclistas que llegaban a Ciénaga los jueves. Él se hizo amigo de uno de ellos y este al ver el estado físico de mi hermano, quiso que mi Hancel lo entrenara y posteriormente se dieron las cosas para que hiciera parte del grupo de motociclistas, siendo uno de estos viajes en los que Hancel infortunadamente perdió la vida", aseguró Javier Morán.

Para Katty González, el vínculo entre Hancel y las motos era inquebrantable, eran uno solo.

Cuentan sus amigas que el día del accidente se encontraron en la Universidad y durante toda la clase se la pasó junto a Lina hablando del cariño que le tenía a su sobrina menor.

"Creo que Hancel era el mejor tío de todos, consentía mucho a sus dos sobrinas, les daba regalos y las cuidaba como dos tesoros", aseguró el hermano.

El desenlace de la vida de Hancel inicia el jueves, día en el que compartió con varios de sus amigos de la Universidad. Luego de terminar clases, él salió para su casa a buscar la moto que recientemente había comprado para compartir con sus amigos del grupo de motociclistas quienes decidieron tomar la vía que conduce a Riohacha.

Cuenta Javier que su hermano salió feliz de la casa en la noche y que según los testimonios y pruebas, este se adelantó del grupo y en una curva perdió el control del vehículo y chocó contra un árbol, dejándolo mal herido.

"Luego de terminar el recorrido, al parecer los compañeros de viaje se dan cuenta de que Hancel no llega al destino por lo que regresan para buscarlo, y a un lado de la vía lo encuentran mal herido", aseguró. 

Hancel alcanzó a ser llevado una Clínica de la ciudad, en la que lucha por su vida por más de 24 horas, en las que los médicos especialistas lo intervienen quirúrgicamente, pero lastimosamente pierde la batalla contra muerte.

Tus amigos te recordarán por siempre, Andrés Jiménez, Juliana Bernal, Aldair Peñaloza, Leysman Izaguirre, Claudia Mendoza, Lina Hurtado, Katty González y Meliza Madrid. Nunca te extrañaremos porque jamás te olvidaremos.

Esta fue la historia de nuestro estudiante y amigo Hancel, un campeón, entregado a lo que amaba, el deporte, las motos, su familia y sus amigos. Hancel fue la representación misma de lucha hasta el último momento de su vida y es que a su corta edad, logró todo cuanto se propuso, para las personas que creemos en la vida más allá de la muerte, consideramos que Hancel fue solicitado en el cielo, ya que por ser quien era Dios lo necesitaba como uno de sus ángeles. 

Quienes redactamos esta nota, no tuvimos la fortuna de conocer mucho a Hancel, salvo algunas entrevistas que le hicimos cuando fue ganador de oros y platas en las diferentes competencias o al verlo por los pasillos de la Universidad, pero cuando hablamos con sus amigos y familiares logramos conectar con ellos en los momentos de nostalgia y sonrisas al hablar de este joven, antes de su muerte queríamos que él fuera nuestro pasajero sorprendente, obviamente no quisimos que esto dejara de ser así a pesar de que ya no esté. Esperamos hacer un homenaje desde nuestro arte a Hancel Moran Pérez, con mucho respeto al dolor de sus familiares y amigos y que lo que hoy plasmamos en cada párrafo sea del agrado de los mismos.