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2016 Yo no celebro de ninguna manera la renuncia de Vicky Dávila

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Yo no celebro de ninguna manera la renuncia de Vicky Dávila

Opinión

Yo no celebro de ninguna manera la renuncia de Vicky Dávila​

Esta semana, la opinión pública nacional, se vio dividida en cuanto a la publicación por parte de La Fm de un video que presentaba una conversación íntima entre el ex congresista Carlos Ferro y el capitán Anyelo Palacios. En el marco de esta discusión pública, se destacó la carta abierta escrita por la profesora de comunicaciones de la sede Bogotá, Astrid Elena Gonzalez. Dicha carta, publicada en su muro de Facebook, fue compartida más de 20 mil veces e incluso replicada por varios medios de comunicación.

Conozca la carta aquí 

Breve perfil



Astrid González Nariño, profesora del programa de Comunicación Social, adscrito a la Facultad de Ciencias Sociales, Humanas y de Educación. Es una mujer apasionada de la docencia y el periodismo. Lleva 17 años siendo docente, 10 de ellos en la Universidad Cooperativa de Colombia. Ahora es  presidenta de la Asociación Colombiana de Periodistas y Escritores de Turismo (Acopet) y lidera un grupo de investigación en la Universidad Cooperativa de Colombia, que está enfocado en la búsqueda de un nuevo modelo de comunicación para el Estado colombiano. Adicionalmente, es corresponsal de la  revista Passport de Londres, donde escribe artículos sobre turismo. 

Conversamos con la profesora sobre sus motivaciones para escribir este comunicado, el impacto del mismo y lo que le deja este caso al periodismo del país.​​





¿Qué la motivó a escribir esta carta?

A.G. Yo no pensé que las  cosas se iban a tornar así tan grandes, yo quería ganar era el rating de los estudiantes, por eso fue en mi muro personal, los estudiantes realmente creo entendieron muchas cosas que claramente uno no puede explicar y creo que la misión fue cumplida.

¿Dimensionaste el efecto que tendría esta reflexión en tus redes sociales?

A.G. De todas maneras digamos que eso a uno lo sorprende, pero también me complació que yo hubiera dicho una cosa de interés público. Los periodistas tenemos esa misión de decir cómo es que le interesa a la gente y decir que es un periodismo de verdad.

¿Cuál ha sido la reacción de sus estudiantes,  de la comunidad en general y medios de comunicación?

A.G. Como ves tú, esa es una reacción de estudiantes de la comunidad general y demás  medios, me complace también que haya abierto  una puerta para que la gente dijera lo que  piensa a favor y en contra, cuando uno dice algo, no necesariamente es para que todo el mundo esté de acuerdo y me parece que fue productivo en la medida de que pudieron hablar personas que estaban a favor o en contra y quisieron expresarse. Eso es maravilloso.

¿Cree que era necesaria la renuncia de la periodista Vicky Dávila?

A.G. Pues uno en la vida tiene que ser responsable con lo que hace, y también creo que uno tiene que reconocer cuando uno se equivoca y eso es parte de la humildad y la gallardía que debe de tener un profesional de cualquier índole. Cuando uno se equivocada debe decir que se equivocó. Yo no celebro de ninguna manera la renuncia de Vicky Dávila, para nada, ni quiero a ella se le recuerde como una censura a ella, sino más bien, como una práctica que no se debe hacer.

¿Cree que los estudiantes de periodismo y comunicación, realmente se están formando para un mundo donde cada vez es más delgada la línea entre lo público y lo privado? ¿Y más en el caso de los servidores públicos?​

A.G. Yo creo que los estudiantes salen de la academia con la idea de lo que deben hacer, pero cuando llegan a los medios se encuentra con el rating, se encuentra con lo que realmente llama la atención y  es el morbo,  entonces es ahí donde  caen en la trampa y terminan haciendo lo mismo, y eso es lo que yo no quiero.

¿Cómo promueves tú desde la clase, los  valores que propendan por el ejercicio profesional veraz y ético?

A.G. Yo creo que uno tiene que analizar la realidad. Nosotros, si bien tenemos que  contar teorías y tenemos que dar una serie de materias y asignaturas que cuenten posturas conceptuales, también creo que debemos articular más, la academia con la realidad. Y de pronto, tomar casos de la vida real. Así puede que los estudiantes se vuelvan más sensibles de los errores que se cometen.

Desde los puntos de vista académico y periodístico, ¿qué le deja esta experiencia al país y los medios de comunicación?

A.G. Por un lado yo creo que esta experiencia  puede causar un impacto favorable en la sociedad. La sociedad cree que nosotros los periodistas somos una especie peste y  nos tratan muy mal, pero uno también tiene que entender que la sociedad tiene unas razones para tratarnos así, y creo que de pronto como darse uno un látigo porque de todas maneras yo soy periodista,  y así uno lea la carta un poco más allá de su primer impacto, pues están viendo un látigo que me di yo como periodista, y creo que darse látigo y reconocer que los periodistas también somos falibles nos puede ayudar a un mejor entendimiento entre la sociedad y los medios, y que los medios realmente vuelvan hacer lo que fueron en un momento; un medio de divulgación responsable, es que nosotros tenemos la libertad que nos da la constitución del derecho de informar, pero también nos obliga a ser responsables.